La interpretacion en el Forum Universal de las Culturas, Barcelona 2004

Las ciudades son como las bicicletas: cuando dejas de pedalear, te caes... Barcelona ha hecho bueno este dicho a lo largo de cinco meses de actos culturales diversos enmarcados en el Fórum 2004 entre

Hugo Pooley doing consecutive at speakers' corner during the Parliament of ReligionsEn 1992, como anfitriona de los Juegos Olímpicos, Cataluña se colocó en el punto de mira y, aprovechando la tesitura, se dotó de una ronda de circunvalación que hacía falta desde hacía lustros, una torre de comunicaciones puntera y complejos deportivos dignos de una gran capital. Pasados algunos años, ha vuelto a la palestra con un acontecimiento, genuino esta vez: un "Fórum Universal de las Culturas", que lleva aparejada una formidable operación urbanística, cuyo corolario ha sido una manifestación cultural multicolor. De un concepto cuyos contornos se fueron poco a poco perfilando surgió un parque de 30 hectáreas, construido sobre una estación depuradora que ha quedado disimulada, cuyos ejes fueron la diversidad cultural, el desarrollo sostenible y las condiciones de la paz. Exposiciones diversas, talleres, espectáculos, juegos, comercio justo, Campamento de la Paz con más de 1.300 jóvenes procedentes de 28 ciudades de todo el mundo, y...cincuenta congresos, llamados Diálogos, todos ellos con interpretación simultánea, véase, 4.700 días/intérpretes desgranados de mayo a junio de 2004: la mayor operación del mercado privado en la historia de la interpretación ya que incluso el proceso de Lockerbie con sus 14 idiomas y su abultado contingente de intérpretes en stand-by no rebasó los 960 días/intérpretes efectivos.

Preparativos

Mis primeros contactos con los organisadores del Fórum —no sabía por aquél entonces que habría de tratar con cuatro directores de comunicación sucesivos— se remontan a 1999. Entonces se me pidió que redactara un proyecto en el que se describiera la profesión de intérprete y el mercado europeo de la interpretación (recursos humanos, condiciones de contratación, etc.). Más adelante se me encargó, como a otros, la contratación de intérpretes para varios actos menores. Y posteriormente, se me invitó a participar en numerosas reuniones internas que desembocaron en mi contratación mediante concurso en calidad de asesora y jefe de intérpretes, en el otoño de 2002. Confortada por una experiencia similar en los Juegos Olímpicos de 1992 y en otros congresos de compleja gestión, como el de la Unión Internacional de Arquitectos en 1996 (70 intérpretes trabajando en 25 salas diferentes durante 10 días), pensé, ingenua de mí, que 50 congresos preparados con 18 meses de antelación no plantearían mayor problema...Pronto saldría del error.

Contratar a los profesionales necesarios para 50 congresos consecutivos hubiera resultado relativamente sencillo de haberse conocido por adelantado las fechas, idiomas de trabajo y número de salas. La cuestión es que el planning se iba elaborando a medida que la Secretaría Técnica de cada Diálogo y los Organisadores del Fórum iban negociando, no sin dificultad en ocasiones; de manera que en ningún momento se podía dar nada por definitivo. Sirva de ejemplo el estatuto de los idiomas: el Fórum empezó declarando que los idiomas oficiales serían el castellano, el catalán, y el inglés, a los que se sumarían otras lenguas por requerimiento de los organisadores de cada evento. De forma subrepticia, mal les pese a los detractores de la francofonía, el francés fue haciéndose un sitio junto a los demás idiomas de trabajo ya que se solicitó en la cuasi totalidad de las reuniones. Otras lenguas como el chino, el ruso y el árabe, se añadieron (por imperativo de la ONU), suprimieron, y restablecieron...en parte. Por último, cuando la contratación estaba casi concluida, el nuevo gobierno tripartito de la Generalitat decidió, semanas antes de la inauguración, que cualquiera debería poder al menos formular preguntas en castellano y en catalán en los congresos y que por consiguiente había que añadir el catalán en las escasas ocasiones en que no se hubiera previsto. Por más que me atreviera a sugerir que quizás en congresos como el de lingüística computacional que hasta entonces se había llevado a cabo solo en inglés, y que en esta ocasión en su 32ª edición iba, además, a distribuirse en 6 salas, no hacía falta tamaño despliegue de medios, no hubo nada que hacer. Se sentenció el temido: «que es posi… ». Habrán reparado ustedes en el uso del subjuntivo de mandato, con valor de imperativo, que no deja lugar a dudas...

Convendrán conmigo en que otro aspecto importante para la contratación es conocer la fecha de la reunión y como no, los horarios. El calendario también deparó alguna que otra sorpresa a medida que oradores y moderadores confirmaban o no su asistencia y que el Departamento de Diálogos hacía encaje de bolillos para que todas las piezas del puzzle encajaran. En varias ocasiones se cambió la fecha del Diálogo cuando ya se habían dado numerosas opciones a los intérpretes. En cuanto a los horarios, hubo que negociar con firmeza para que las jornadas no rebasaran las 6 a 7 horas de trabajo. El esquema general consistía en una plenaria en el auditorio, seguida de varios talleres; afortunadamente se pudieron establecer turnos entre los diferentes equipos en la mayoría de los casos.

Y para añadir un poco más de emoción a la cosa: algunos Diálogos se solapaban. Como cada congreso se negociaba por separado, no era de extrañar, al principio, que coincidieran tres Diálogos durante uno o dos días; esto hubiese conllevado importar, con unos cuantiosos costes, varios equipos para un solapamiento de 24 horas en...17 salas. Una vez más hubo que afinar el calendario, racionalizar la contratación, anulando la interpretación en algunas salas y evitando con ello en gran medida los mencionados solapamientos.

Conforme se iba despejando el panorama empecé a mandar opciones a los intérpretes, pidiéndoles que reservaran algunas fechas para el Fórum. Simultáneamente se emprendieron gestiones con los servicios jurídicos del Fórum para elaborar el contrato individual que cada intérprete estaría llamado a firmar directamente con la organisación. Los abogados tomaron como punto de partida el contrato tipo de AIIC aunque el documento finalmente adoptado presentaba diferencias notables, con la inclusión de cláusulas poco comunes debidas a la singularidad del evento. Por fortuna, en el texto se establecía que en todo aquello que no fuera contrario al contenido del contrato se aplicarían las "condiciones generales de trabajo" fijadas por AIIC.

El Fórum aceptó la cláusula de indemnización habitual en la profesión, en caso de anulación, pero a cambio exigió que el intérprete compensara a la Organisación en el supuesto de no comparecencia sin previo aviso al jefe de intérpretes. Se admitía, por supuesto, la sustitución en caso de fuerza mayor pero se penalizaba fuertemente la no comparecencia. Los intérpretes hicieron gala de su habitual profesionalidad y podemos afirmar con satisfacción que no hubo que aplicar la mencionada cláusula, a pesar de que hubo tres embarazos, la rotura de un brazo y de un dedo, y por desgracia el fallecimiento de dos familiares, a lo largo de estos cinco meses.

Otra cuestión espinosa fue la propiedad intelectual. El Fórum, cuya pretensión era darle la mayor difusión al contenido científico y cultural de los actos, aceptó abonar derechos de autor a los intérpretes, de conformidad con la Convención de Berna y con la legislación española. Hubo no obstante que hacer alarde de imaginación para describir, a más de un año vista, los diferentes formatos de retransmisión y establecer las cláusulas pertinentes de exención de responsabilidad. Finalmente se retransmitió la interpretación en directo en una cadena del propio Fórum llamada "Canal Diálogos" durante 141 días; se emitió vía Internet en algunos idiomas; por televisión algunas consecutivas, brillantes, por cierto; numerosos periodistas grabaron sistemáticamente la interpretación durante las conferencias de prensa; y más de uno, a buen seguro, se "enchufó" a la interpretación sin decir esta boca es mía. Los derechos de autor se aplicaron a un amplio número de días/intérpretes, y ello en beneficio de las "booth manners" del conjunto del equipo.

Y no contenta con tener que lidiar con los servicios jurídicos, empecé a estudiar con detenimiento las cuestiones de informática ante la complejidad que iba adquiriendo el proyecto. Para los Juegos Olímpicos de Barcelona tuve la suerte de contar con el magnífico Programa de Asignación de Recursos Lingüísticos de la Comisión Europea; tenía claro pues que iba a necesitar un programa informático especialisado. Ya en noviembre de 2002 aconsejé al Fórum que comprara Ipso Facto, un programa desarrollado por la empresa Ebullio y usado por varias agrupaciones de intérpretes. Se trata de una base de datos relacional que ofrece al intérprete contratante una herramienta integrada que le permite crear reuniones con un régimen lingüístico dado, seleccionar a los intérpretes en función de diversos criterios, asignarlos individualmente y hacer un seguimiento de la situación de cada intérprete (consultado, opcionado, anulado, confirmado, etc.). Para más información acerca del funcionamiento exacto de esta aplicación, léase la versión extensa del presente artículo, de especial interés para intérpretes asesores.

Sin embargo, el Fórum ya disponía de su propia base de datos, llamada Deister. El departamento de informática desaconsejó la compra de una herramienta autónoma y decidió que resultaría más sencillo "emular" Ipso Facto y crear una base de datos que se pudiera integrar en Deister. Ello permitiría contar en la misma base con las reuniones, las salas, los idiomas, los intérpretes, el número de cabinas necesario, etc. El caso es que para ello hubiese hecho falta disponer de datos fiables y definitivos. Y cuando decimos datos nos referimos a las fechas, horarios, salas e idiomas de todas las reuniones, para poder formular las opciones y elaborar los contratos. Y además, se hubiese tenido que incorporar todas las normas implícitas de la contratación de intérpretes, como el doble pívot, la diferencia entre idioma activo e idioma pasivo, etc. Se ensayaron fórmulas de lo más variopintas. Al principio se me propuso ¡que asignara un equipo por orador! Veinte intervenciones, luego veinte equipos por día, veinte opciones, por ocho intérpretes... Para colmo de males, este programa interno no me permitía asignar a un colega que no tuviera todos los idiomas de la reunión: más papista que el Papa. Además, eran necesarios al menos doce clics para seleccionar a un intérprete e incluirlo en el equipo. Y yo que pensaba que la informática se había inventado para facilitarle a una la tarea. En fin, visto el cariz que estaba tomando el asunto y que mis opciones preparadas lápiz y goma en mano empezaban a convertirse en un galimatías, decidí a finales de 2003 adquirir personalmente Ipso Facto y comprobar mis asignaciones manuales.

En una semana incorporé toda la información de los cincuenta congresos y de los diversos equipos en Ipso Facto y comprobé las asignaciones provisionales. De hecho, se habían producido algunos dobletes y como los intérpretes no han desarrollado aún el don de la ubicuidad pues tuve que corregir el tiro y las fechas de algún que otro colega. Y en un abrir y cerrar de ojos, para asombro del departamento en pleno, emití las hojas de equipos, y la Status List, por orden alfabético y cronológico; es decir, de todos los intérpretes en opción, anulados o confirmados, y de sus respectivas reuniones. Con esto se pudieron ir confirmando las opciones y elaborando los contratos a principios de año.

¡Que ya era hora! Como cabe suponer, un evento de esta magnitud rivaliza con numerosas instituciones que siguen contratando a los intérpretes como si tal cosa. Era sabido que la Comisión Europea contrataría a largo plazo en octubre de 2003 a los intérpretes que fuera a necesitar durante el primer semestre de 2004; otro tanto sucedía con el Parlamento Europeo que planifica sus sesiones con varios meses de antelación; y esto sin contar la celebración de la Eurocopa 2004 en junio, de los Juegos Olímpicos de Atenas en agosto y de algunas grandes conferencias inmutables como la de la Organisación Internacional del Trabajo, que absorbe un gran número de intérpretes. En esto el Fórum tuvo suerte: la incertidumbre ligada a la Ampliación llevó a la Comisión a contratar con suma cautela y todo quedó en agua de borrajas. A algunos intérpretes con residencia en España que normalmente trabajaban varias semanas por semestre en Bruselas no se les ofreció ni un solo día de trabajo. El Parlamento Europeo, por su parte, inmerso en el proceso electoral, "tuvo el acierto" de organisar sólo tres pequeñas sesiones de tres o cuatro días en Estrasburgo entre mayo y septiembre de 2004. Además, atraídos por las expectativas de trabajo creadas por el Fórum, media docena de intérpretes decidieron trasladar a Barcelona su residencia profesional durante al menos seis meses. Esta iniciativa benefició sobremanera al Fórum ya que pudo contar con un número mayor de intérpretes locales, algunos de los cuales, por ende, tenían combinaciones lingüísticas muy interesantes.

Quien dice intérpretes, dice cabinas. Se sabía desde hacía años que por fin Barcelona iba a dotarse de un Centro de Congresos moderno y espacioso, en el que se ubicaría el Fórum 2004. Ya en 1999, mencioné en mis informes las normas ISO 4043 y 2603 relativas a las cabinas de interpretación, aunque fue la representante de la Comisión Técnica de AIIC en España, Martha Hobart, quien se percató de que los arquitectos tenían la intención de encajar, en el magnífico auditorio de 3.200 plazas, siete cabinas fijas en lugar de las cinco que como máximo permitía la norma. Con una enérgica intervención y varias reuniones posteriores se consiguieron salvar los trastos: se construyeron cinco cabinas (dos de ellas con cabida para tres intérpretes) y todas las salas del Centro de Convenciones se equiparon con cabinas portátiles Audipack, que cumplen la norma.

Un acontecimiento de la magnitud del Fórum atrae a numerosas personas que no siempre tienen la formación, la experiencia o la combinación lingüística requerida para formar parte del equipo de intérpretes, de ahí la importancia de la selección. Desde el principio, el Fórum adoptó varios criterios que son, por demás, los que aplican la mayoría de las organisaciones internacionales:

  • combinación lingüística pertinente (en el 80% de los casos el orador se expresaría en inglés, como en la mayoría de las reuniones de hoy en día, por lo que pareció claro que un intérprete que no entendiera este idioma no podía ser prioritario);
  • antecedentes y experiencia (en particular, en conferencias de alto nivel, en el mercado privado y en organisaciones internacionales como la Unesco, socio oficial del Fórum);
  • proximidad geográfica (en igualdad de condiciones, se dio prioridad a los intérpretes locales, seguidos de los del resto de España, y por último de Europa);
  • pertenencia a AIIC (única organisación mundial que garantiza los idiomas del intérprete y su deontología), o haber aprobado el examen de una institución europea o de Naciones Unidas.

A estos criterios se sumó, como cabe esperar en un evento que se extendería a lo largo de cinco meses y con unos cincuenta intérpretes codeándose a diario, el espíritu de equipo y la colegialidad.

Se llevó a cabo pues la selección con arreglo a estas circunstancias, prevaleciendo la elección de profesionales con numerosos idiomas pasivos; todo un acierto por lo que se pudo comprobar más adelante. Por otra parte, decidí pedir referencias y organisar una prueba para evaluar a algunos jóvenes colegas de Cataluña —algunos ya habían acumulado sus "horas de vuelo" en el marco del programa de inserción de la Comisión Europea— que se habían puesto al habla conmigo. El Fórum, pues, ha servido de lanzadera para una docena de jóvenes intérpretes que por lo demás, y con el concurso de colegas más experimentados, han sido de los más entusiastas y concienzudos; todas, por cierto, son hoy precandidatas o candidatas de AIIC.

He de decir que, para mi satisfacción, en varias ocasiones los organisadores externos, de la Unesco, el Consejo de Europa y UN-Habitat, suspiraron con alivio al enterarse de que los intérpretes eran miembros de AIIC y me confiaron con total tranquilidad la contratación de algunas salas adicionales, convencidos de que hubieran contratado a los mismos intérpretes.

Les ahorraré los detalles de los demás aspectos logísticos y económicos que hubo que planificar para el acontecimiento (elección del hotel, elaboración de las rooming-lists, reservas — ¡y cambios!— de los billetes de avión, lista de acreditaciones, documentación, planificación del personal y del material necesario durante el evento, elaboración del presupuesto y del procedimiento de autorización y procesamiento de las facturas, etc.). Con esto llegamos, a trancas y barrancas, al 3 de mayo de 2004.

Fase operativa

Checking assignmentsA finales de abril, se organisó un briefing general, con excursión a las cabinas del Auditorio del Centro de Convenciones escondidas a conciencia. El objetivo de la reunión era presentar a los intérpretes la organisación del Fórum y las disposiciones que se habían tomado para la interpretación.

La sala 127 que serviría de oficina de coordinación y de sala de intérpretes nos fue entregada prácticamente diáfana: tres mesas y un enchufe eran toda su dotación; eso sí, tenía una magnífica terraza que nos vino muy bien para las Happy Hours. De hecho, la recepción del edificio estaba prevista para un mes y medio antes ¡Así que los primeros quince días de trabajo fueron épicos! A cualquiera que se hubiese acercado a nuestra sala por el pasillo de impecable amarillo limón (no se apuren, el color duró poco) le hubiera sorprendido la febril actividad que reinaba en el lugar. Igual se podía cruzar con una figura de un metro ochenta acarreando sillas, mesas de despacho y PC, Marcel (mi asistente), que encontrarse a una colega debajo de una mesa, tratando de arreglar una conexión, o toparse conmigo, interpelando al informático para que me abriera el firewall de la red y poder por fin mandar los correos electrónicos desde Ipso Facto. En resumidas cuentas, se dedicaron 15 días de intensa actividad a equipar la sala con tres docenas de enchufes múltiples, teléfonos, conexión a Internet, cuatro ordenadores (uno de ellos para los intérpretes), impresoras, fotocopiadora, e incluso frigorífico, microondas y máquina de café. Nada que envidiar al SCIC!

El Fórum alcanzó por aquel entonces su velocidad de crucero. No sin sorpresas de última hora... En varias ocasiones, el régimen lingüístico de la reunión experimentó cambios. A menudo, personalidades portuguesas o brasileñas, como el Presidente Mario Soares o el ministro brasileño Olivio Dutra, prefirieron expresarse en portugués, idioma en pleno auge. Otros pidieron a última hora poder hablar en italiano o alemán. Siempre que el equipo contara con un mínimo de dos pívots, los intérpretes aceptaron, de buen grado y sin cargo alguno, trabajar a partir de las lenguas maternas de los oradores.

Otros idiomas, previstos desde mucho tiempo atrás en algunos Diálogos, como el ruso, el chino o el árabe, se añadieron en ocasiones con poco tiempo de preaviso. Además se solicitaron otros idiomas para ocasiones especiales, como el farsi durante la visita del Premio Nobel Shirin Ebadi, el eslovaco o el húngaro, para el escritor Peter Esterhazy. En total, gracias a las proezas del Departamento de Operaciones, se hablaron 13 idiomas durante los Diálogos y las conferencias de prensa: alemán, árabe, catalán, chino, eslovaco, español, farsi, francés, húngaro, inglés, italiano, portugués y ruso.

La modificación in extremis del número de salas fue otra de las sorpresas, menos agradable esta vez, del Fórum. Así fue como la plenaria del último día del Congreso de las Mujeres se transformó en...6 talleres multilingües (¡hubo que contratar a 20 intérpretes de un día para otro y redistribuir a 48!). Hubo más. Para el Festival Internacional de la Juventud se habían contratado 5 equipos con 4 o 5 idiomas. La víspera, por la tarde, se me comunica que las múltiples organisaciones de jóvenes que se irían turnando para reunirse lo harían en 7 u 8 salas y que...¡¡el régimen lingüístico cambiaría cada 2 horas y en cada sala!! No cabe duda de que esto agotó a más de un participante, a juzgar por las siestas que se echaron durante esa semana sobre la moqueta amarillo limón.

Pero ahí no acaba la cosa. El Fórum había decidido que a los debates pudieran asistir personas con discapacidad física y auditiva. Para ello se contrataron intérpretes de lenguas de signos para la mayoría de las salas, que trabajaban conectados al canal español. Y sigue. El texto de la versión española (original o interpretación) aparecía también —gracias a un sistema de dactilografía asistido por ordenador, manejado en Burgos o en Santiago de Chile— en una gran pantalla al principio y tras las protestas de los miembros de la cabina española, a los que esta circunstancia desconcentraba, con subtítulos en una pequeña pantalla relegada, en general, a un ángulo de la sala. Huelga decir que a la velocidad de la palabra la transcripción no podía ser perfecta y ello a menudo en detrimento de cifras y nombres propios. Los intérpretes apelaron entonces a la organisación y consiguieron que apareciera un anuncio en la pantalla que señalaba que el sistema estaba destinado a las personas con discapacidad auditiva y que era un servicio ajeno a la interpretación simultánea. Es de temer, no obstante, que si este sistema se extiende más de un participante preferirá la ilusión de la lectura a la comprensión real que le ofrece una interpretación completa, precisa y grata al oído.

Los Diálogos reunieron a lo largo de cinco meses a un sinnúmero de intelectuales de renombre, lógico es pues que se quisiera sacar el máximo partido a su presencia en el Fórum. Así nacieron las 141 Preguntas. La idea, original, consistía en que acudiera a un pequeño teatro al aire libre, todas las tardes y durante una hora ante un público cada vez más numeroso una de las personalidades de los Diálogos para responder a una gran pregunta de carácter ético propuesta por la Organisación y pasar a debatirla con el público. Así fue como una noche se sometió a debate la pregunta de si "Las lenguas minoritarias ¿tienen menos que decir ? "; John Hume de Irlanda del Norte, Premio Nobel de la Paz, suscitó una apasionante discusión en torno a "¿Europa de los estados o Europa de los pueblos?"; y Shirin Ebadi se preguntó si la sumisión de la mujer en los países islámicos es una imposición de Dios o del hombre... Al llevarse a cabo en un escenario descubierto y con un número imprevisible de participantes, resultaba imposible distribuir receptores infrarrojos entre el público. Se les ocurrió a los organisadores que cuando los idiomas hablados fueran español y catalán se transcribiera en una gran pantalla lo que fueran dictando los intérpretes en simultánea a transcriptores que estarían sentados en una cabina anexa. Naturalmente, aún siendo los dactilógrafos extremadamente competentes, el ejercicio hubiera sido complicado a la velocidad del habla. Como aquél día en que un orador tronaba "el capitalismo es caníbal porque… " que se transcribió por "captalñismo cambal poñque" [sic]. Lástima que el teclado no estuviera provisto de una tecla con una calavera. O más adelante, cuando este mismo orador se refirió a las FARC de Colombia que pasaron a ser "DRAG" (poco seria la imagen, la verdad). El caso es que los intérpretes se acostumbraron poco a poco a sintetizar el mensaje y a dictar lo que humanamente se podía transcribir a la velocidad del habla. Sin embargo, cuando el orador era extranjero se hacía una consecutiva en condiciones desde la tribuna y se le susurraba al oído las preguntas del público.

Pero algunos de ustedes se preguntarán por la documentación, requisito sine qua non para una buena interpretación. Pensando en la avalancha que se avecinaba de centenares de intervenciones para 5 o 6 salas en paralelo, lo común en los Diálogos, opté por un sistema que se probó durante la Conferencia Internacional sobre el Sida que se celebró en Barcelona en 2002: abrir cincuenta discos duros virtuales en Internet, uno por Diálogo, a los que cada intérprete, provisto de una clave, podía acceder desde cualquier ordenador. "Bastaría" obtener los textos de cada Secretaría Técnica y colocarlos en estos DDV, junto con el programa, las hojas de equipo, y que cada cual se preparara en su domicilio. Además de su aspecto práctico, este sistema hizo que el que más y el que menos se pusiera al día en informática; pronto la sala 127 se convirtió en hervidero de cursillos acelerados de DDV que los apasionados de la informática impartían a los demás. Añadiré que, dado que los resultados cosechados con los organisadores fueron desiguales —algunos me mandaban puntualmente decenas de textos y otros dieron la callada por respuesta— los jefes de equipo jugaron un papel decisivo a la hora de obtener y fotocopiar las versiones de última hora. No solo cundió el buen ejemplo entre los jefes de equipo, que hicieron un trabajo admirable, sino que gracias a la rotación más de un colega, y en particular los más jóvenes, perdieron el miedo a pedirle al orador invitado su ponencia y a sonsacarle ese texto que con tanto celo guarda y por supuesto leerá a toda prisa. ¡Mi enhorabuena a todos por un magnífico trabajo en equipo y una colegialidad sin fisuras!

A los amantes de las cifras les diré que el Fórum acogió a más de 3 millones de turistas entre espectáculos y exposiciones organisados en la ciudad y exactamente 3.323.120 visitas al recinto del Fórum. En cuanto a los Diálogos, congregaron a 2.411 conferenciantes y casi 70.000 participantes procedentes de más de 170 países. Imagínense el color con que acabó la moqueta amarillo limón. Esta proeza colectiva ha generado unos 4.700 días/intérpretes, realizados por 124 intérpretes, 60 de los cuales están domiciliados en Barcelona, 23 en el resto de España y 41 en los demás países europeos. No fue necesario contratar a nadie fuera de Europa. Y lo más notable, en un proyecto de estas características, es que el 91,41% del volumen de trabajo fue a parar a manos de los 60 intérpretes locales, un porcentaje sumamente elevado que ha sido posible gracias a la amplia antelación y a la baja contratación de las instituciones europeas durante el periodo en cuestión.

Barcelona ha pasado el testigo a Monterrey, México, ciudad anfitriona de la próxima edición del Fórum que versará sobre el Conocimiento y el Saber, en 2007. Y ahora ¡les toca a ustedes!


Versión española – Charo Baquero



Recommended citation format:
Danielle GREE. "La interpretacion en el Forum Universal de las Culturas, Barcelona 2004". aiic.net October 25, 2004. Accessed July 22, 2019. <http://aiic.net/p/1657>.



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