Lecciones de una crisis

Por fin nos salimos con la nuestra: se restableció la igualdad entre todos los intérpretes que trabajan en el sector de la Unión Europea.

Tras veinte meses de amarga lucha, por fin nos salimos con la nuestra: se restableció la igualdad entre todos los intérpretes que trabajan en el sector de la Unión Europea y logramos un convenio que rige nuestras relaciones con las instituciones de la UE.

Ha llegado el momento de hacer borrón y cuenta nueva, de pensar en un futuro más claro, despejadas ya muchas incertidumbres... Pero antes veamos qué nos han enseñado estos veinte meses de crisis

Lo primero es que la solidaridad es un elemento clave en la búsqueda de soluciones y la obtención de resultados. No cabe la más mínima duda que si, nosotros free-lance, no hubiéramos contado con el apoyo incondicional y continuado de nuestros colegas permanentes, miembros y no miembros de AIIC, no tendríamos ni el nuevo convenio(que entró en vigor el 1/09/1999) ni el restablecimiento de la igualdad de condiciones de trabajo para todos los intérpretes autónomos que trabajan para las instituciones de la UE (dispositivo que entró en vigor el 27/03/2000). En dos ocasiones nuestros colegas permanentes dieron un impulso fundamental a las negociaciones: en la Asamblea general de permanentes de la Comisión y del Parlamento Europeo (primavera de 1999), así como en las tres acciones de huelga de una hora llevadas a cabo en el Consejo de la Unión Europea. Vaya nuestro más encarecido agradecimiento a los colegas permanentes de la Comisión que no sólo interrumpieron el trabajo en apoyo a nuestras reivindicaciones, sino que también distribuyeron octavillas a los delegados, bajando a la sala para informar a los presidentes de sesión deque iba a producirse una acción de huelga. Es cierto que las maniobras quese pretendían aplicar a los free-lance podían aplicarse más adelante a los permanentes y que nos han apoyado para que luego les apoyemos nosotros. Pues muy bien y que jamás se nos olvide el apoyo que nos dieron.

Ya que hablamos de solidaridad, considero oportuno recalcar el esfuerzo de tanto colegas que trabajan para la Comisión que decidieron, desde septiembre de 1998, rechazar el trabajo en la Comisión, así como de aquellos que, por sus obligaciones personales, decidieron reducir considerablemente el número de días aceptados. Supuso para muchos unverdadero sacrificio financiero y ¡no todos - ni mucho menos - trabajan para el Parlamento Europeo, ni tienen mercado privado! Creo que colectivamente podemos felicitarnos por estos sacrificios.

Siguiendo con la solidaridad y antes de hacer borrón y cuenta nueva, no puedo dejar de mencionar a esos colegas que no consideraron necesario mostrarse solidarios, sino que se abalanzaron a aceptar todo el trabajo que pudieron. Me refiero especialmente a los colegas que algunos meses antes se libraron de una decisión injusta (supresión de su nombre de las listas de intérpretes free-lance del SCIC a partir de los 65 años) gracias a los esfuerzos de la Delegación de Negociación, y que no dudaron un instante en llenar las cabinas durante la crisis, mencionaré también todos aquellos que sin discernimiento alguno minaron los esfuerzos y sacrificios de gran parte de nuestros colegas. No estuvo bien, no es moral ni ético.

Otra lección aprendida es que nunca debe darse nada por hecho y que AIIC, como organización representativa de todos los intérpretes de conferencia (miembros y no miembros) se vio amenazada por varias maniobras, cuyo objetivo era intentar demostrar que AIIC no era representativa. Por ejemplo con el AMI (appel à manifestation d'intérêt - la famosa subasta...) y la forma tan cuestionable en que se llevó a cabo por parte de las instituciones. Por suerte, en esta ocasión también pudimos demostrar y convencer a los demás interlocutores seleccionados en el marco del AMI, de que la mejor solución para la profesión en su conjunto era que fuese AIIC quien negociase, como en los 30 años precedentes, en nombre de todos los intérpretes de conferencia (miembros y no miembros). Nuestros argumentos fueron convincentes y obtuvimos el mandato de los demás grupospara negociar también en su nombre.Una vez salvado este escollo, comenzó la negociación con nuestros interlocutores que presentaron propuestas de lo más descabelladas (¡categoría de principiante hasta los 1600 días!, o considerar locales a todos los que vivieran a 120 Km. a la redonda del lugar de contratación...) Nuestra Delegación de Negociación, con el apoyo del sector y gracias a su paciencia y tenacidad, logró eludir los obstáculos y obtener soluciones más en consonancia con el acervo, es decir con los logros consolidados tras 30años de acuerdos entre AIIC y la UE.

Ahora tenemos un convenio sin limitaciones temporales (algo inédito en la historia de los acuerdos con las grandes instituciones) y por tanto hay menos riesgos de que las instituciones desmantelen el "acervo". Otra característica del convenio es que toda solicitud de renegociación debe provenir de al menos dos partes del convenio, lo que supone que antes debanponerse de acuerdo entre ellas sólo para pedir la reapertura de las negociaciones. Este mecanismo implica que una sola institución no puede,por su propia cuenta, tomar la iniciativa de desmantelar aquello que a lasotras partes va bien (intérpretes y otras instituciones por ejemplo). Por último, la solución que permitió restablecer la igualdad de condiciones de trabajo para todos nuestros colegas, sea cual fuere la institución para la que trabajan, se ha visto confirmada por los considerandos de las sentencias del Tribunal de Primera Instancia del Tribunal de Justicia de la UE. ¡Laigualdad confirmada y bendecida por soluciones jurídicamente avaladas porel Tribunal de Justicia! Un nutrido grupo de colegas no miembros decidieron, durante esteperíodo difícil, presentar su candidatura a AIIC, contribuyendo así areforzar el papel primordial que desempeña nuestra asociación a la hora derepresentar a los intérpretes de conferencia. Debemos dar las gracias atodo el sector UE que respondió con su presencia a las numerosas convocatorias de reuniones sectoriales (unas quince) y que cumplió contareas hasta ingratas a veces (colocar las notas de información y convocatorias, inscribir alos presentes en las reuniones... )

Para terminar, rindamos una vez más homenaje a los miembros de la Delegación de Negociación que no podían imaginar hace dos años y medio lo largas y difíciles que iban a ser estas negociaciones (aún a sabiendas de que ninguna negociación de un acuerdo había resultado demasiado llevadera). Quiero, pues, rendir tributo a sus permanentes esfuerzos, a su tenacidad ya su capacidad de escucha y análisis de todos los puntos de vista, a suvalor y determinación ante situaciones que sin duda fueron desagradables. ¡Gracias! , Anne Thoen, Cecilia Rydbeck, Elisabetta Colle-Zanca, Greta Stichelmans, Isabelle Lebon, Willy Visser y Phil Smith.



Recommended citation format:
Edwin GOOSSENS VAEREWYCK. "Lecciones de una crisis". aiic.net May 13, 2000. Accessed July 20, 2019. <http://aiic.net/p/196>.



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Stefano Marrone

   

I couldn't agree more with the article.

We ought to publicise the results of the negotiations as widely as possible, also to reaffirm the importance and "usefulness" of solidarity among colleagues.

Stefano Marrone

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